La formación profesional es una herramienta fundamental para el desarrollo productivo, así como un elemento dinamizador de la economía. Esta es una de las conclusiones del informe realizado por Sanromán Consultoría y Formación y el Instituto de Estudios Económicos, que presenta la correlación que existe entre el crecimiento económico y el capital humano.
El estudio también indica que la formación se puede considerar como una inversión que tiene un impacto directo en la rentabilidad de las empresas.