“El tirón de la Formación Profesional”- Por Guadalupe Bragado

“El tirón de la Formación Profesional”- Por Guadalupe Bragado

El número total de alumnos ha vuelto a aumentar ligeramente en el curso que acaba de empezar gracias al tirón de la Formación Profesional (FP). Mientras la matrícula en las etapas de Educación Infantil y Educación Primaria disminuye (-1,6% en ambos casos) como consecuencia, según señala el Ministerio de Educación, de la caída de la natalidad, el número de alumnos de Formación Profesional se incrementa un 5,2%, como ya ocurrió el curso pasado.

A pesar de esto, las empresas españolas necesitan personal cualificado para oficios técnicos, los cuales sobrevivirán a pesar de la digitalización, la robotización y el cambio de hábitos de consumo. Desde los años 90 hay un descenso de vocaciones y de profesionales técnicos; esos que deberían estar innovando en técnicas y puestos de trabajo para posicionar al país en un puesto de liderazgo, generando riqueza.

Según la consultora ManpowerGroup, los puestos más difíciles de cubrir en 2019 fueron los oficios manuales cualificados — electricistas, soldadores, mecánicos, carpinteros, albañiles, yeseros o fontaneros—. El “desajuste de talento” fue del 41%, es decir, ese fue el porcentaje de puestos vacantes que no se pudieron cubrir.

Resulta curioso también el hecho de que mientras que en Centroeuropa el 60% de los profesionales son técnicos, en España tan sólo existe un 25%. Y en cuanto a las empresas, lo cierto es que aún falta cultura de formación dentro de la empresa, y encima existe poco relevo generacional, de forma que los más jóvenes, los aprendices no pueden aprender de la experiencia de los mayores, y con la jubilación, se pierde el conocimiento.

Lo que sí podemos afirmar es que la formación profesional tiene la llave hacia el éxito en el empleo, y esto es así gracias a ciertos factores favorables, como son:

  • La flexibilidad de la formación profesional que permite a los estudiantes elegir su itinerario formativo y la modalidad en la que desean estudiar, esto es: FP presencial, a distancia, dual, bilingüe, Erasmus Plus, etc.
  • Formación más práctica que la formación universitaria, ya que la FP incluye la realización de las FCT, formación práctica en un entorno real de trabajo.
  • El sistema de aprendizaje por competencias permite potenciar tanto las cualidades y competencias técnicas del alumno, como también sus competencias personales y sociales, las cuales cada día son más valoradas por las empresas, ya sea la capacidad de trabajar en equipo, la resiliencia, la comunicación, la iniciativa o el liderazgo.
  • La renovación de las titulaciones y planes de estudios orientados a la demanda real de las empresas.
  • La FP ofrece una mayor especialización técnica del alumno, algo que valoran mucho las empresas.

Como dato a tener en cuenta, decir que un 42,3% de las ofertas de trabajo que se publicaron en 2018 requerían un grado de FP, superando por primera vez, a aquellas que demandaban un título universitario (38,5%). Las áreas que acumularon un mayor número de ofertas de empleo se concentran en el sector industrial y en el sector servicios. Así, destacan Administración y Gestión, Electricidad y Electrónica, Fabricación Mecánica, Informática y Comunicaciones e Instalación y Mantenimiento, que acumulan un 36% de las ofertas para titulados de FP. El sector de Hostelería y Turismo, por su parte, crece considerablemente, hasta situarse con un 9,26% de los técnicos demandados.

En cuanto a la tasa de inserción laboral, más de un 70% de los graduados de Formación Profesional continúa trabajando para la empresa donde realizaron sus prácticas al día siguiente de terminarlas.

Así pues, formación profesional e inserción laboral van hoy más que nunca de la mano. En CCC te estamos esperando, sólo necesitas dar el salto, atreverte y asumir el reto….

¡¡A por ello!!!

Guadalupe Bragado Cordero

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