“Learning by Doing”, el éxito de “Aprender haciendo”- Por Guadalupe Bragado

“Learning by Doing”, el éxito de “Aprender haciendo”- Por Guadalupe Bragado

El proceso de aprendizaje basado en la metodología ‘Learning by doing’ apuesta por un aprendizaje natural, basado en la práctica, que se muestra efectivo desde las primeras etapas educativas.

En este método, los conocimientos, las competencias y las aptitudes o actitudes personales se obtienen por experiencias. La simulación de ciertas situaciones vividas en una organización permite a los participantes tomar decisiones que generen líneas estratégicas; además de concertar esfuerzos para ordenar las ideas y alcanzar buenos resultados.

Una máxima que sigue el learning by doing es que las personas deben involucrarse activamente en el proceso; manejando sus propios tiempos, ya que cada cual tiene su propia forma de aprender.

Y este ha sido mi lema al frente de las Enseñanzas de Formación Profesional, aplicar un método que se centra en la idea de aprender por medio de la práctica, en un entorno real y concreto. En base a este sistema se implantó la FP Dual en la Comunidad de Madrid, un método importando de Suiza, Alemania y países anglosajones, en los que existe una cultura más arraigada en torno a la prevalencia de la práctica frente a métodos exclusivamente teóricos en el aprendizaje.

Dentro de este contexto, asistimos a un cambio de roles en el proceso de aprendizaje, en el que el profesor actúa como motor y guía del alumno, auténtico protagonista y gracias al auge de metodologías como el Learn by doing, el estudiante adquiere una posición activa en la adquisición de conocimientos, lo cual en la enseñanza tradicional estaba reservado principalmente al profesor.

En los ciclos de Formación Profesional a distancia el profesor se enfrenta al reto de comunicarse a través de una plataforma virtual con el alumno, sin contacto directo. Por tanto, su actividad necesariamente debe orientarse a lograr una comunicación efectiva con el alumno. Y aquí la motivación es clave, para conseguir el objetivo de que el alumno adquiera cnocimientos.

A diferencia de otras enseñanzas, la Formación Profesional se caracteriza por la necesaria conexión con el mundo real, con las empresas, y a los alumnos se les mide por sus resultados de aprendizaje tras superar la fase de FCT, formación práctica en centros de trabajo. Por tanto, no cabe otra posibilidad sino orientarnos desde el principio al alumno, a conectar con sus motivaciones, actitudes personales y habilidades, para despertar en él su vocación y sus mejores aptitudes, que el conocimiento que adquiera sea “aprehendido” no “estudiado”, prestado o adquirido, sino incorporado y procesado por su mente y su cuerpo, dado que tendrá que “manipular” y demostrar que sabe hacer.

Si queremos que se produzca un cambio real en las organizaciones, para que sean más amables con las personas y más competitivas en el entorno productivo global, no podemos ser ajenos a la necesidad de innovar y adquirir nuevos conocimientos que apliquen realmente, que sean soluciones reales a nuestras necesidades de avances tecnológicos, sanitarios, educativos, sociales, etc. Y para ello, debemos impulsar nuevas metodologías de trabajo en entornos más colaborativos, orientadas a la gestión de proyectos en equipos multidisciplinares, y bajo la premisa de que en la medida de lo posible deberemos siempre ponernos en escenarios reales, para anticipar las crisis y el cambio.

La tecnología y la formación online juegan un papel esencial si lo que pretendemos es extender la posibilidad de “aprender haciendo” mediatne simulaciones reales en entornos virtuales. La realidad virtual, también conocida como VR por su acrónimo en inglés, es una tecnología que en los últimos años se ha popularizado en la formación y entrenamiento de personal, en especial en el sector industrial y militar, ya que permite a los trabajadores prepararse para superar situaciones de riesgo.

Mediante la realidad virtual, personal sanitario como enfermeros y doctores, podrían visualizar situaciones de emergencia extrema, donde encontrarían por ejemplo diferentes pacientes víctimas de accidentes, etc. permitiéndoles entrenar su capacidad de diagnóstico y acción inmediata, preparándolos para escenarios reales.

De hecho, se considera que la formación de profesionales sanitarios, la rehabilitación de pacientes y el tratamiento de trastornos psicológicos, son algunos de los principales usos de la Realidad Virtual aplicada a la salud. Según apuntan todos los expertos, la salud será, tras los videojuegos, el sector que más crezca en la aplicación de la Realidad Virtual en los próximos años.

Con todo ello, no puedo sino concluir con la frase:

“Dime algo y lo olvidaré, enséñame algo y lo recordaré, hazme partícipe de algo y lo aprenderé”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *